



A mí me impresionó mucho la historia de la Juana I de Trastámara, hija de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón. Nació en Toledo en 1497. Aunque conocida como Juana la Loca, fue primero infanta de Castilla y Aragón, luego archiduquesa de Borgoña y Brabante y condesa de Flandes. Finalmente, Reina propietaria de Castilla y de León, de Galicia, de Granada, de Sevilla, de Murcia y Jaén, de Gibraltar, de las islas Canarias y de las Indias Occidentales y de Aragón, de Navarra, de Nápoles y Sicilia, además de otros títulos como condesa de Barcelona, títulos heredados tras la muerte de sus padres, con lo cual unió definitivamente las coronas que van a conformar España, a partir del 25 de enero de 1516. Esta mujer fue poderosa ! Desde pequeña fue muy inteligente, recibió una educación propia de una infanta e improbable heredera de Castilla basada en la obediencia más que en el gobierno En el estricto e itinerante ambiente de la Corte Castellana de su época, Juana fue alumna aventajada en comportamiento religioso, urbanidad, buenas maneras y manejo propios de la corte. Conocia lenguas romances propias de la península Ibérica además del francés y latín.
Para asegurar objetivos diplomáticos y estratégicos y así como la necesidad de reforzar las lazos con el Sacro Emperador Romano Germánico, Maximiliano I de Habsburgo, los Reyes Católicos ofrecieron a sus hija Juana para su hijo Felipe el Hermoso. Juana se enamoró profundamente de su esposo y cuando este empezó perder interés en la relación, se puso tan celos que le causó un desequilibrio mental. Después de la muerte de su madre, se planteó el problema de la sucesión en Castilla. Su padre la proclamó reina de Castilla como fue la última voluntad de Isabel la Católica. Aunque su esposo Felipe no quería para nada renunciar al poder y fue proclamada el rey de Castilla, murió en el mismo año supuestamente envenenado. Después, la demencia de la reina seguía agravándose. No quería cambiarse de ropa, no quería lavarse y finalmente, su padre decidió a encerrarla en Tordesillas. Cuando Fernando el Católico murió, Por su testamento Juana se convirtió en reina de Aragón, pero fue su hijo Carlos que beneficio de la incapacidad de su madre para proclamarse rey. Así oficialmente, ambos, Juana y Carlos, correinaron en Castilla y Aragón, de hecho, ella nunca fue declarada incapaz por las Cortes Castellanas ni se le retiró el título de Reina. Mientras vivió, en los documentos oficiales debía figurar en primer lugar el nombre de la reina Juana.
Desde que su padre la recluyera, la reina Juana permaneció en una casona-palacio de Tordesillas hasta que murió, el 12 de abril, 1555.
Para asegurar objetivos diplomáticos y estratégicos y así como la necesidad de reforzar las lazos con el Sacro Emperador Romano Germánico, Maximiliano I de Habsburgo, los Reyes Católicos ofrecieron a sus hija Juana para su hijo Felipe el Hermoso. Juana se enamoró profundamente de su esposo y cuando este empezó perder interés en la relación, se puso tan celos que le causó un desequilibrio mental. Después de la muerte de su madre, se planteó el problema de la sucesión en Castilla. Su padre la proclamó reina de Castilla como fue la última voluntad de Isabel la Católica. Aunque su esposo Felipe no quería para nada renunciar al poder y fue proclamada el rey de Castilla, murió en el mismo año supuestamente envenenado. Después, la demencia de la reina seguía agravándose. No quería cambiarse de ropa, no quería lavarse y finalmente, su padre decidió a encerrarla en Tordesillas. Cuando Fernando el Católico murió, Por su testamento Juana se convirtió en reina de Aragón, pero fue su hijo Carlos que beneficio de la incapacidad de su madre para proclamarse rey. Así oficialmente, ambos, Juana y Carlos, correinaron en Castilla y Aragón, de hecho, ella nunca fue declarada incapaz por las Cortes Castellanas ni se le retiró el título de Reina. Mientras vivió, en los documentos oficiales debía figurar en primer lugar el nombre de la reina Juana.
Desde que su padre la recluyera, la reina Juana permaneció en una casona-palacio de Tordesillas hasta que murió, el 12 de abril, 1555.
3 comments:
A mi también me encantó la historia de Juana La Loca. Es una mujer muy inteligente y una figura muy fuerte en este tiempo. Es muy significante como una mujer pudo tener tanto poder en aquellos tiempos. Pero también es muy triste como sufrió por su esposo Felipe.
En este época, la poder de la mujer se puso en visto y a mi me parece increíble como una persona, a menos una mujer puede tener el poder que Juana tenía en todo el reinado. En la fase de que todo eso sucedió, pensaría que las mujeres no tenían mucho poder sobre cosas importantes, pero en este fase de la historia se puede ver como algunas mujeres también podrían tener la influencia sobre lo que era más importante para el país.
Es muy interesante estudiar el rol de la mujer en la España de los siglos XV y XVI. Aunque existían muchos tratados de conducta dirigidos a las mujeres sobre cómo debían comportarse, en realidad, la historia nos dice que el papel de la mujer fue muy importante. Tanto en las clases más bajas –donde la fuerza de trabajo femenina es imprescindible- como en las clases más altas encontramos a mujeres que logran trasgredir las normas patriarcales. Desde reinas que toman decisiones estatales, damas de la nobleza que se ocupan de grandes negocios a mujeres escritoras.
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